Los riesgos de un embarazo precoz

Embarazo precoz
Embarazo precoz

Si bien la infancia o la pubertad no son etapas para que una niña sea madre, la realidad demuestra que dos millones de partos que ocurren cada año en el mundo son de niñas menores a 15 años, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

Para los profesionales de la salud estos casos son familiares en los establecimientos donde laboran y por ello su preocupación por educar a la población con el fin de salvaguardar la vida y la salud de estas menores.

En la mayoría de casos, las niñas que quedan embarazadas tienden a ser de hogares de bajos recursos y por ello tienen una nutrición deficiente. Cada dos niñas, en países en desarrollo, tiene anemia nutricional, que en las niñas embarazadas puede causar un aborto espontáneo e incluso ocasionar su propia muerte.

“Las niñas menores de 15 años no están preparadas física ni psicológicamente para mantener relaciones sexuales, asumir un embarazo no deseado, un parto complicado, etc. Los especialistas nos advierten sobre las posibles consecuencias, como casos de fístula obstétrica, una enfermedad que causa incontinencia en la mujer, y se presenta con mucha más frecuencia en menores de edad”, expresa la obstetra Sara Mendoza, especialista en sexualidad y salud reproductiva de APROPO.

A esto se suma, que las menores se ven expuestas a los abortos inseguros y clandestinos que las exponen a ser atendidas por personas que carecen de la preparación necesaria y sin las condiciones mínimas para realizar esta práctica.

“Por otro lado, existen consecuencias psicológicas, que tanto como las físicas, son parte de la salud integral de las personas, algunas de ellas pueden ser ansiedad, depresión, sentimientos de culpa, baja autoestima, trauma, estrés permanente, ideas de suicido, etc.; lo cual las coloca en una situación de vulnerabilidad frente a la sociedad”, explica la experta.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de estos casos son producto de una relación sexual forzada, unión arregladas con personas mayores o de presión de grupo. debido a que las niñas no tienen las facultades necesarias para tomar decisiones seguras, voluntarias y sobre todo basadas en información.

Lo ideal es no llegar a poner en riesgo la salud y la vida de nuestras niñas. Es por eso que desde APROPO somos conscientes que todos debemos estar alertas para cuidarlas y protegerlas, para que puedan disfrutar saludablemente de cada etapa de sus vidas, cumplir sus sueños, alcanzar sus metas y cuando tengan la suficiente autonomía decidir si quieren ser madres o no.

Deja una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here