En apenas 12 días desde su implementación, el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana y Lucha contra la Criminalidad ya muestra resultados contundentes. El Gobierno informó la desarticulación de siete organizaciones criminales y 599 bandas delictivas en diferentes regiones del país, en el marco de una estrategia orientada a frenar el avance de la inseguridad en Perú.
El balance fue presentado por el presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo Sánchez, junto al ministro del Interior, José Zapata, durante una actividad oficial realizada en la sede de la División de Emergencia de la Policía Nacional del Perú (PNP), con la participación de altos mandos de la institución.
Como parte de estas intervenciones, las autoridades reportaron la detención de 9 900 ciudadanos peruanos y 606 extranjeros involucrados en diversos delitos. Además, se logró la captura de 2 940 personas con requisitoria vigente, mientras que 1 455 ciudadanos extranjeros fueron intervenidos por infringir la Ley de Migraciones.
En paralelo, la Policía Nacional ejecutó operativos que permitieron debilitar economías ilegales vinculadas a la criminalidad. En ese contexto, se incautaron 297 armas de fuego, 197 armas blancas y un total de 162 572 unidades de material explosivo, evitando su uso en actividades ilícitas que afectan la seguridad ciudadana.
Respecto a la lucha contra el narcotráfico, las fuerzas del orden decomisaron 120 974 ketes de pasta básica de cocaína, 7 557 envoltorios de marihuana y cerca de 985 kilos de clorhidrato de cocaína, golpeando directamente a redes dedicadas al tráfico de drogas.
Durante su intervención, el jefe del gabinete ministerial subrayó que estos resultados reflejan una estrategia enfocada en intensificar las acciones contra el crimen organizado. En esa línea, afirmó que el Ejecutivo continuará reforzando los operativos y labores de inteligencia para ampliar el impacto de estas medidas, especialmente en las zonas más afectadas por la delincuencia.
Finalmente, el Gobierno sostuvo que estos primeros avances evidencian el inicio de una ofensiva sostenida para recuperar el control territorial, fortalecer la seguridad ciudadana y garantizar la tranquilidad de la población a nivel nacional.

