Japón se prepara para realizar un llamado nacional a sus ciudadanos ante el riesgo de catástrofes naturales de gran magnitud. El Gobierno anunció que el próximo 2 de noviembre de 2026 emitirá una solicitud de emergencia dirigida a toda la población, las autoridades regionales y los ministerios, con el objetivo de reforzar las reservas domésticas de alimentos, agua y suministros esenciales.
La iniciativa fue confirmada por el ministro de Gestión de Desastres, Goshi Hosono, durante una intervención en un programa informativo de Fuji TV. El funcionario explicó que cada hogar debería disponer de provisiones suficientes para mantenerse durante un mínimo de 72 horas, aunque considera preferible ampliar esa autonomía a siete días, incluso cuando la asistencia pública no pueda llegar inmediatamente.
El anuncio, difundido este martes 27 de octubre por la cadena japonesa FNN, coincide con la próxima entrada en funcionamiento de la nueva Agencia de Gestión de Desastres, que buscará fortalecer la respuesta del país frente a emergencias de alcance nacional.
¿Por qué Japón está pidiendo almacenar comida y agua?
La principal preocupación de las autoridades es que un terremoto de grandes proporciones pueda interrumpir el suministro eléctrico, el abastecimiento de agua, las comunicaciones y las rutas utilizadas para distribuir alimentos y ayuda humanitaria.
Hosono advirtió sobre la necesidad de mejorar la preparación individual y colectiva frente a acontecimientos capaces de superar temporalmente la capacidad de respuesta de los servicios públicos. En ese escenario, disponer de reservas en casa permitiría que los equipos de emergencia concentren sus esfuerzos en las personas más vulnerables.
La recomendación de almacenar alimentos no es nueva en Japón. Sin embargo, el próximo llamado tendrá alcance nacional y estará dirigido tanto a los ciudadanos como a las 47 prefecturas y los organismos del Gobierno central.
Megaterremotos en Japón y una posible erupción del monte Fuji: los riesgos que preocupan al Gobierno
Durante su intervención, el ministro identificó cuatro escenarios naturales que representan amenazas especialmente importantes para el territorio japonés.
Terremoto en la fosa de Nankai
Una de las principales preocupaciones es la posibilidad de un gran terremoto en la fosa de Nankai, una extensa zona de subducción situada en el océano Pacífico, frente a las costas del centro y sur de Japón.
En esta región, el movimiento de las placas tectónicas ha provocado grandes terremotos a lo largo de la historia. Un nuevo evento de elevada magnitud podría ocasionar fuertes sacudidas y tsunamis en distintas áreas costeras.
Gran sismo debajo de Tokio
Otro escenario contemplado es un terremoto con epicentro bajo la región metropolitana de Tokio, donde se concentra una enorme población y buena parte de la actividad económica japonesa.
La elevada densidad urbana, la infraestructura de transporte y la dependencia de los servicios básicos convierten este riesgo en uno de los principales desafíos de protección civil.
Megaterremotos en el norte del país
Las autoridades también consideran posibles grandes movimientos sísmicos a lo largo de las fosas de Japón y de las Kuriles, ubicadas frente a la costa nororiental del archipiélago.
Estas regiones forman parte del sistema tectónico del Pacífico y pueden generar terremotos de gran magnitud, algunos acompañados de tsunamis.
Posible erupción del monte Fuji
El cuarto escenario mencionado es una eventual erupción del monte Fuji, el volcán más emblemático del país, situado al oeste de Tokio.
Una erupción importante podría generar caída de cenizas, dificultades en el transporte y afectaciones a diferentes servicios, dependiendo de las características del fenómeno y de la dirección del viento.
¿Qué productos recomienda tener Japón para una emergencia?
Las recomendaciones oficiales japonesas contemplan preparar suministros suficientes para que cada integrante de una familia pueda mantenerse durante varios días sin depender de establecimientos comerciales ni servicios públicos.
Entre los artículos esenciales se encuentran:
- Agua potable: aproximadamente tres litros diarios por persona para beber y cocinar.
- Alimentos no perecederos: conservas, arroz, productos envasados y comidas que requieran poca preparación.
- Productos de higiene: papel higiénico, artículos de limpieza, toallitas y sanitarios portátiles.
- Medicamentos: tratamientos habituales, botiquín y artículos de primeros auxilios.
- Equipos de emergencia: linternas, baterías, radio portátil y cargadores para teléfonos.
- Suministros especiales: alimentos infantiles, artículos para adultos mayores y necesidades específicas de cada hogar.
De acuerdo con las orientaciones del Ministerio de Agricultura de Japón, una persona necesitaría aproximadamente nueve litros de agua para tres días o 21 litros para una semana, considerando el consumo y la preparación de alimentos.
El objetivo no es promover compras masivas, sino mantener reservas domésticas que puedan utilizarse y reponerse de manera gradual.
Francia, Reino Unido, Alemania y la Unión Europea también recomiendan reservas de emergencia
Las medidas japonesas se conocen en un contexto de mayor atención internacional a la preparación de los hogares frente a posibles crisis.
El Reino Unido lanzó el 22 de octubre de 2026 su campaña nacional «Be Ready», que anima a las familias a disponer de alimentos, agua y otros recursos para afrontar hasta tres días de interrupciones de servicios esenciales, como electricidad, comunicaciones o abastecimiento.
Francia, por su parte, mantiene recomendaciones oficiales para contar con un equipo de emergencia de 72 horas, mientras que Alemania aconseja una autonomía doméstica de hasta diez días, aunque considera que disponer de suministros para tres ya constituye un primer paso importante.
La Unión Europea presentó en marzo de 2025 una estrategia de preparación ante crisis, que incluye desarrollar orientaciones para que la población pueda mantenerse durante un mínimo de 72 horas sin asistencia inmediata.
Estas recomendaciones responden a diferentes escenarios, entre ellos fenómenos meteorológicos extremos, desastres naturales, fallas de infraestructura y otras situaciones que puedan interrumpir temporalmente la vida cotidiana.
¿Japón está alertando sobre un terremoto inminente?
Pese a la relevancia del anuncio, la solicitud de emergencia prevista para noviembre no significa que las autoridades hayan pronosticado un terremoto, una erupción volcánica o una catástrofe para una fecha determinada.
La Agencia Meteorológica de Japón sostiene que actualmente no existe un método científico capaz de establecer con precisión cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un gran terremoto.
La decisión del Gobierno japonés busca fortalecer una cultura de prevención en un país acostumbrado a convivir con la actividad sísmica y volcánica. La prioridad es que las familias estén preparadas para afrontar los primeros días de una emergencia, cuando el acceso a alimentos, agua y asistencia podría verse seriamente limitado.

