Hoy, viernes 23 de octubre de 2026, se cumplen 86 años del nacimiento de Pelé, el brasileño que pasó de una infancia humilde a convertirse en una de las mayores leyendas del fútbol mundial. Su historia está marcada por una hazaña que ningún otro futbolista ha igualado en los mundiales masculinos: conquistar tres Copas del Mundo con Brasil, en 1958, 1962 y 1970. Aunque falleció en diciembre de 2022, su nombre permanece ligado a una época dorada del fútbol y a un legado que trasciende generaciones.
Detrás del apodo de «O Rei», que significa «el Rey», estuvo Edson Arantes do Nascimento, un joven que descubrió en el balón una oportunidad para cambiar su destino. Su talento lo llevó a destacar desde la adolescencia, conquistar títulos en distintos continentes y convertirse en una figura reconocida mucho más allá de los estadios.
Pelé: de una infancia humilde a la fama mundial
Pelé nació el 23 de octubre de 1940 en Três Corações, una localidad del estado brasileño de Minas Gerais. Fue hijo de Celeste Arantes y João Ramos do Nascimento, conocido como Dondinho, quien también se dedicó al fútbol.
Durante su infancia, su familia se trasladó a Bauru, en el estado de São Paulo. Allí comenzó a desarrollar sus habilidades futbolísticas en medio de dificultades económicas. En ocasiones jugaba con pelotas improvisadas y llegó a trabajar como lustrabotas para ayudar a su familia.
A pesar de esas limitaciones, su habilidad con el balón llamó la atención de quienes lo rodeaban. Su velocidad, coordinación y capacidad para encontrar espacios entre los defensores lo distinguían de otros jóvenes de su edad.
El exfutbolista Waldemar de Brito fue una figura importante en sus primeros pasos profesionales y ayudó a facilitar su llegada al Santos Futebol Clube en 1956. Pelé tenía apenas 15 años cuando comenzó su camino en uno de los equipos que marcarían su vida.
¿Por qué lo llamaban Pelé?
Aunque su nombre verdadero era Edson Arantes do Nascimento, el mundo terminó conociéndolo por un apodo que lo acompañaría durante toda su carrera.
La explicación más difundida relaciona el sobrenombre con Bilé, un guardameta al que Pelé admiraba durante su infancia. El joven pronunciaba su nombre de una manera particular y sus compañeros comenzaron a llamarlo Pelé.
Al principio, el apodo no le gustaba. Con el tiempo, sin embargo, se convirtió en una de las denominaciones más reconocibles de la historia del deporte.
El Santos fue el equipo que convirtió a Pelé en una estrella
Pelé llegó al Santos en 1956 y rápidamente comenzó a destacar en el fútbol brasileño. Su capacidad goleadora y su facilidad para participar en la construcción de las jugadas lo llevaron a convertirse en una pieza fundamental del equipo.
Con el club paulista conquistó campeonatos estatales y nacionales, además de las Copas Libertadores de 1962 y 1963. En esos mismos años, el Santos también ganó la Copa Intercontinental, al imponerse a los campeones europeos.
Aquellos triunfos ayudaron a proyectar al equipo internacionalmente. Las giras por distintos países permitieron que miles de aficionados vieran jugar a Pelé y contribuyeron a consolidar su fama.
Su fútbol combinaba potencia, creatividad, control del balón y una capacidad extraordinaria para definir frente al arco. No era únicamente un goleador: también podía generar ocasiones para sus compañeros y participar en jugadas colectivas.
Durante casi dos décadas, el Santos fue el escenario principal de su carrera y el club con el que construyó buena parte de su legado.
Los tres Mundiales que hicieron de Pelé una leyenda
La trayectoria internacional de Pelé quedó marcada por tres títulos con la selección brasileña. Su participación en los campeonatos de 1958, 1962 y 1970 lo convirtió en el único jugador que ha ganado tres ediciones del Mundial masculino como futbolista.
Suecia 1958: campeón con apenas 17 años
El primer gran momento de Pelé llegó en el Mundial de Suecia 1958. Con solo 17 años, se convirtió en una de las figuras del torneo y ayudó a Brasil a conquistar su primera Copa del Mundo.
Marcó seis goles durante la competición, incluidos dos en la final frente a Suecia, que terminó con una victoria brasileña por 5-2.
Su actuación sorprendió al público internacional. Pelé demostró una madurez futbolística poco habitual para su edad y se convirtió en una de las grandes revelaciones del campeonato.
Aquel título fue el comienzo de una relación histórica entre el delantero y la selección brasileña.
Chile 1962: el segundo campeonato de Brasil
En el Mundial de Chile 1962, Brasil llegó con la misión de defender el título. Pelé marcó un gol en el segundo partido de la fase de grupos, pero una lesión muscular lo apartó del resto del torneo.
La selección brasileña logró igualmente el bicampeonato, con Garrincha como una de las grandes figuras de la competición.
Aunque no pudo disputar las últimas fases, Pelé formó parte del equipo que consiguió el segundo título mundial consecutivo para su país.
México 1970: la consagración de la Canarinha
El Mundial de México 1970 representó otro capítulo fundamental en la carrera de Pelé. Brasil presentó una selección repleta de talento, con figuras como Jairzinho, Tostão, Gérson, Rivellino y Carlos Alberto.
El equipo ganó sus seis partidos y derrotó a Italia por 4-1 en la final disputada en el Estadio Azteca. Pelé anotó cuatro goles durante el torneo y fue protagonista de algunas de las jugadas más recordadas de aquella campaña.
Su asistencia para el gol de Carlos Alberto en la final quedó como una de las acciones emblemáticas del fútbol brasileño.
Con aquella victoria, Brasil conquistó su tercera Copa del Mundo y Pelé completó una hazaña que continúa distinguiéndolo entre los grandes nombres de este deporte.
El último desafío de Pelé: conquistar al público de Estados Unidos
Después de una extensa etapa con el Santos, Pelé se incorporó al New York Cosmos en 1975. Su llegada a Estados Unidos buscaba impulsar el interés por el fútbol en un mercado donde otros deportes tenían una presencia mucho más consolidada.
El fichaje atrajo atención internacional y convirtió al brasileño en uno de los principales embajadores del deporte en ese país. Durante su etapa en el Cosmos, compartió equipo con jugadores de distintas nacionalidades y contribuyó a aumentar la visibilidad de la liga norteamericana.
Pelé se retiró oficialmente el 1 de octubre de 1977, en un partido de despedida entre el Cosmos y el Santos. Disputó una parte del encuentro con cada equipo, cerrando simbólicamente el ciclo con los dos clubes que marcaron su carrera profesional.
Su retiro no significó el final de su presencia pública. A partir de entonces, siguió vinculado al fútbol como embajador, figura institucional y protagonista de campañas internacionales.
Pelé también tuvo una carrera fuera del fútbol
La influencia del brasileño se extendió a ámbitos sociales y políticos. Entre 1995 y 1998, Pelé ocupó el cargo de ministro extraordinario de Deportes de Brasil, desde donde participó en iniciativas relacionadas con la organización deportiva.
Durante ese periodo se aprobó la llamada Ley Pelé, una legislación que introdujo cambios en la estructura del deporte profesional brasileño y en las relaciones entre clubes y jugadores.
También participó en actividades humanitarias y campañas destinadas a promover oportunidades para niños y jóvenes. Su fama internacional le permitió representar a Brasil en distintos escenarios y acercar el fútbol a públicos de diferentes generaciones.
En 1999, el Comité Olímpico Internacional lo reconoció como atleta del siglo XX. En 2000, la FIFA lo distinguió conjuntamente con Diego Maradona como Jugador del Siglo.
Estos reconocimientos reflejaron la dimensión que había alcanzado su figura, incluso décadas después de sus mejores actuaciones en el campo.
¿Cuándo murió Pelé y de qué falleció?
Pelé murió el 29 de diciembre de 2022 en São Paulo, Brasil, a los 82 años. En septiembre de 2021 había sido diagnosticado con cáncer de colon y, durante el año siguiente, recibió tratamiento médico.
Su fallecimiento se produjo por fallo multiorgánico como consecuencia de la progresión de la enfermedad, según la información difundida tras su muerte.
La noticia provocó homenajes en numerosos países. Clubes, futbolistas, autoridades y aficionados recordaron sus logros y la influencia que ejerció en la expansión internacional del fútbol.
En Brasil, su despedida estuvo marcada por muestras multitudinarias de respeto hacia uno de los deportistas más reconocidos de su historia.

