Un incendio forestal registrado hoy miércoles 21 de octubre de 2026 en los totorales del lago Titicaca, en la región Puno, encendió las alarmas por su proximidad a las islas flotantes de los Uros. Las llamas avanzaron entre la vegetación seca y generaron preocupación por la seguridad de las familias que viven en esta zona turística del altiplano peruano.
Los primeros reportes señalaron que el fuego podía observarse desde la ciudad de Puno y que el viento favorecía su propagación. La emergencia motivó el despliegue de personal de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas del Perú (DICAPI) y de la Marina de Guerra para apoyar las labores de respuesta.
La cercanía de las llamas a las viviendas y los espacios utilizados para actividades turísticas despertó preocupación entre los habitantes. Además del riesgo para la población, el incendio amenaza los totorales, una vegetación fundamental para el ecosistema del lago y para la vida cotidiana de las comunidades locales.
Incendio en los Uros: la Marina desplegó apoyo para controlar el fuego
Ante la emergencia, se informó sobre el desplazamiento de una patrullera lacustre con personal de la Marina de Guerra y equipos para apoyar las labores de extinción.
El aviso fue comunicado por el presidente de la comunidad de los Uros, lo que activó la respuesta de las autoridades marítimas. La intervención por vía lacustre resulta importante debido a que el acceso a determinados sectores de totorales es complicado desde tierra.
Durante las primeras horas de la emergencia, los reportes periodísticos describieron varios puntos con fuego y columnas de humo visibles desde otros sectores de la ribera del Titicaca.
Posteriormente, una información publicada por Extra a las 18:43 señaló que el personal de la Marina había logrado controlar el incendio y que no se habían registrado personas heridas ni fallecidas.
Hasta el cierre de esta nota, no se había difundido una evaluación técnica que estableciera con precisión cuántas hectáreas de totora resultaron afectadas ni si hubo daños materiales en las viviendas o instalaciones turísticas.
¿Por qué el incendio en los totorales representa un peligro para los Uros?
La totora es una planta acuática que cumple una función esencial en el entorno del lago Titicaca. Sus tallos se utilizan tradicionalmente para construir y mantener las islas flotantes, fabricar embarcaciones y elaborar diversos objetos empleados por las familias de la comunidad.
Cuando grandes extensiones de esta vegetación se secan, el material puede facilitar la propagación de las llamas, especialmente si hay fuertes vientos. Esta combinación dificulta las tareas de control y puede aumentar el riesgo para las zonas habitadas próximas al fuego.
La pérdida de totorales también amenaza los hábitats de distintas especies de fauna que encuentran refugio y alimento en los humedales del Titicaca.
Para las comunidades de los Uros, el impacto no se limita al entorno natural. La totora forma parte de su patrimonio cultural y de las actividades que sostienen su economía.
Turismo en las islas flotantes también está en riesgo
Las islas flotantes de los Uros son uno de los principales atractivos turísticos de Puno. Cada año reciben visitantes interesados en conocer la forma de vida de sus habitantes, recorrer el lago en embarcaciones tradicionales y descubrir cómo se construyen y mantienen estas plataformas hechas de totora.
Un incendio de grandes proporciones puede afectar los recorridos turísticos, las zonas de embarque, las viviendas y los servicios que ofrecen las familias de la comunidad.
La proximidad del fuego a estos espacios genera preocupación, aunque hasta el momento no se ha confirmado públicamente una cifra de establecimientos turísticos dañados por la emergencia del 21 de octubre.
La prioridad de las autoridades es evitar que las llamas alcancen las áreas habitadas y determinar la magnitud de los daños ambientales.
Otro incendio en los totorales de Puno había sido reportado un día antes
La emergencia se produce en un contexto de preocupación por los incendios que afectan a la región. El martes 20 de octubre, Diario Sin Fronteras informó sobre otro siniestro en Huerta Huaraya, en la ruta hacia Uros Chulluni, donde el fuego afectaba totorales de la ribera del Titicaca.
En ese caso, los bomberos de Puno afrontaban dificultades para llegar al punto afectado debido a su ubicación. El reporte inicial no precisó la superficie dañada ni las causas del incendio.
Las informaciones de los días 20 y 21 de octubre sitúan emergencias en sectores cercanos, pero no permiten establecer con certeza si corresponden a un mismo foco de fuego o a incidentes distintos.
La recurrencia de estos siniestros pone de relieve la necesidad de reforzar la prevención, la vigilancia y la capacidad de respuesta en los humedales y las zonas pobladas próximas al lago.
Puno enfrenta una grave temporada de incendios forestales
El incendio cerca de los Uros se suma a una temporada complicada para Puno. Según un reporte de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres citado por La República el 16 de octubre, la región acumulaba 182 incendios forestales, aproximadamente 29.952 hectáreas de pastizales afectados, dos personas fallecidas y 22 heridas.
Esas cifras corresponden al conjunto de emergencias registradas en la región hasta esa fecha y no deben atribuirse exclusivamente al incendio de los totorales del Titicaca.
La destrucción de pastizales y vegetación afecta a las comunidades que dependen de los recursos naturales para sus actividades económicas. En diferentes provincias, los incendios también han perjudicado viviendas, cultivos y zonas utilizadas para alimentar al ganado.
En el caso de los Uros, el desafío consiste en proteger simultáneamente a los habitantes, el patrimonio cultural de las islas flotantes y el ecosistema del lago Titicaca.
¿Se conoce la causa del incendio en los Uros?
Hasta el cierre de esta nota, no se había confirmado oficialmente el origen del incendio reportado el 21 de octubre ni la extensión exacta del área afectada.
Las autoridades deberán determinar qué provocó el fuego y completar la evaluación de posibles daños en los totorales, la fauna y las instalaciones próximas.
Aunque un reporte de la tarde señaló que la Marina había conseguido controlar las llamas y que no hubo víctimas, todavía se necesitan datos técnicos para establecer el impacto ambiental de la emergencia.
La atención permanece centrada en evitar nuevos focos y proteger a las familias que habitan en las islas flotantes de los Uros, uno de los principales símbolos culturales y turísticos del lago Titicaca.

