La inteligencia artificial está cambiando rápidamente el mercado laboral y Estados Unidos ya cuenta con una de las evaluaciones oficiales más detalladas sobre el posible impacto de esta tecnología en las distintas profesiones.
La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS) publicó el 27 de agosto de 2026 sus nuevas proyecciones laborales para el periodo 2025-2035, acompañadas por una clasificación sobre la exposición de las ocupaciones a la inteligencia artificial. El análisis abarca 831 ocupaciones y las divide en cuatro niveles: exposición baja, moderada, alta y muy alta.
La agencia, sin embargo, hace una precisión fundamental: la exposición a la inteligencia artificial no equivale a sustitución laboral. La clasificación busca identificar cuánto pueden ser asistidas o realizadas mediante IA determinadas tareas de una ocupación, pero no predice por sí sola cuántos trabajadores perderán su empleo.
Los trabajos administrativos aparecen entre los más afectados
Uno de los grandes grupos que enfrenta mayores cambios es el relacionado con las tareas administrativas y de oficina. La BLS proyecta que el empleo en las ocupaciones de apoyo administrativo y de oficina disminuirá 4% entre 2025 y 2035, con una reducción aproximada de 752.100 puestos.
Además, algunas ocupaciones aparecen entre las que tendrán los mayores descensos porcentuales durante la próxima década. Entre ellas están los procesadores de texto y mecanógrafos (-34,4%), los operadores de centralita (-26%) y los operadores de introducción de datos (-25,5%).
Pero el panorama no se limita a esos tres puestos. La lista de ocupaciones con exposición muy alta a la IA se extiende por diferentes industrias.
Lista de empleos con exposición muy alta a la inteligencia artificial
1. Administración, oficina y finanzas
Este grupo concentra numerosos trabajos cuyas tareas son repetitivas, digitales y basadas en el procesamiento de información.
Entre las ocupaciones incluidas aparecen:
- Procesadores de texto y mecanógrafos.
- Operadores de centralita, incluidos operadores de servicios de contestación.
- Operadores de introducción de datos.
- Empleados de pedidos.
- Empleados de nómina y control horario.
- Empleados de archivo.
- Cobradores de facturas y cuentas.
- Empleados de compras.
- Autorizadores de crédito, verificadores y empleados relacionados.
- Auxiliares de contabilidad, teneduría de libros y auditoría.
- Empleados de oficina en general.
- Secretarias y asistentes administrativos, excepto en los ámbitos legal, médico y ejecutivo.
- Trabajadores de oficina y de apoyo administrativo, todos los demás.
- Empleados de correspondencia.
- Analistas de crédito.
- Recepcionistas y personal de información.
- Inspectores y recaudadores de impuestos y agentes de ingresos.
- Empleados de facturación y contabilización.
La BLS proyecta que algunas de estas ocupaciones sufrirán importantes reducciones. Entre los descensos más numerosos aparecen los empleados de oficina generales, los secretarios y asistentes administrativos, los representantes de servicio al cliente y los empleados de contabilidad, teneduría de libros y auditoría.
2. Atención al cliente, ventas y seguros
Las actividades comerciales basadas en conversaciones estructuradas, recopilación de datos y gestión de solicitudes también están siendo transformadas por la automatización y la IA generativa.
La lista incluye:
- Teleoperadores.
- Trabajadores de ventas a domicilio.
- Vendedores ambulantes de periódicos y otros trabajadores relacionados.
- Entrevistadores, excepto los dedicados a elegibilidad y préstamos.
- Agentes de ventas publicitarias.
- Empleados de corretaje.
- Ajustadores, peritos e investigadores de siniestros.
- Representantes de servicio al cliente.
- Suscriptores de seguros.
- Entrevistadores y empleados de préstamos.
- Empleados de tramitación de reclamaciones y pólizas de seguros.
- Representantes de ventas mayoristas y de fabricantes, excepto productos técnicos y científicos.
- Vendedores minoristas.
El representante de servicio al cliente es, además, una de las ocupaciones que la BLS identifica entre aquellas con una exposición muy alta a la IA.
3. Comunicación, medios y artes gráficas
La inteligencia artificial generativa también está modificando actividades relacionadas con la escritura, la edición, el diseño y la producción de contenidos.
Entre las ocupaciones señaladas figuran:
- Editores de escritorio.
- Locutores de radio y disc jockeys.
- Analistas de noticias, reporteros y periodistas.
- Gerentes de publicidad y promociones.
- Diseñadores gráficos.
- Editores.
- Correctores de pruebas y correctores de estilo.
- Escritores y autores.
La BLS señala que la expansión de las tecnologías de IA generativa puede limitar la demanda de determinados puestos relacionados con las artes, el diseño, el entretenimiento, los deportes y los medios.
4. Tecnología, programación y análisis de datos
Una de las conclusiones más llamativas del análisis es que la exposición a la IA también alcanza a determinadas profesiones tecnológicas.
En esta categoría aparecen:
- Programadores informáticos.
- Administradores de redes y sistemas informáticos.
- Especialistas en soporte al usuario de computadoras.
- Dibujantes eléctricos y electrónicos.
- Dibujantes, todos los demás.
- Administradores de bases de datos.
- Asistentes estadísticos.
Sin embargo, este apartado demuestra precisamente por qué “exposición” no significa “desaparición”.
La BLS proyecta que los desarrolladores de software crecerán 10,2% entre 2025 y 2035, con unos 174.700 puestos adicionales. Los científicos de datos crecerían 34,6%, mientras que los científicos especializados en investigación informática aumentarían 21,8%.
La explicación es que la misma tecnología que automatiza ciertas tareas también puede aumentar la demanda de profesionales capaces de crear, administrar, supervisar y utilizar sistemas de inteligencia artificial.
5. Ciencias sociales, recursos humanos y sector legal
Las profesiones dedicadas al análisis de información, investigación, gestión de personal y determinadas tareas jurídicas también aparecen dentro del grupo de elevada exposición.
Entre ellas se encuentran:
- Investigadores de encuestas.
- Auxiliares de recursos humanos, excepto personal de nóminas y control horario.
- Geógrafos.
- Sociólogos.
- Politólogos.
- Científicos sociales y trabajadores afines, todos los demás.
- Secretarias legales y asistentes administrativos.
- Trabajadores de apoyo legal, todos los demás.
- Taquígrafos judiciales y subtituladores simultáneos.
En estas ocupaciones, la IA puede asumir parte del trabajo relacionado con búsqueda de información, procesamiento de documentos, análisis de datos, transcripción o generación de textos.
6. Educación, logística y otros servicios
La exposición también alcanza a determinados puestos vinculados con capacitación, bibliotecas, planificación y gestión de operaciones.
La lista incluye:
- Instructores de educación básica para adultos.
- Instructores de educación secundaria para adultos.
- Profesores de inglés como segunda lengua.
- Técnicos de biblioteca.
- Técnicos hidrológicos.
- Empleados de producción, planificación y seguimiento.
- Despachadores, excepto policía, bomberos y ambulancias.
- Profesores de formación profesional y técnica de educación postsecundaria.
- Tutores.
Los trabajos manuales tienen una exposición menor
Frente a las ocupaciones cuyo trabajo depende principalmente de datos, documentos, comunicación digital o procesamiento de información, las profesiones que requieren una fuerte interacción física con el entorno presentan, en general, una exposición menor.
La BLS cita entre los ejemplos de baja exposición relativa a trabajadores de limpieza y mantenimiento, bomberos y técnicos de higiene dental.
Eso no significa que los empleos manuales estén completamente protegidos frente a la automatización. La robótica y otras tecnologías también pueden cambiar este tipo de actividades. Sin embargo, las tareas que exigen movilidad, coordinación física, manipulación de objetos, adaptación al entorno o interacción directa con otras personas siguen presentando retos mayores para los sistemas actuales de IA.
¿La IA eliminará los empleos con estudios universitarios?
Los datos de la BLS no permiten sostener que tener un título universitario aumente automáticamente el riesgo de perder el empleo.
De hecho, varias profesiones altamente cualificadas presentan fuertes perspectivas de crecimiento pese a estar expuestas a la inteligencia artificial. La clave está en que la tecnología puede automatizar determinadas tareas sin eliminar necesariamente la ocupación completa.
Un médico, ingeniero, periodista, abogado o programador puede utilizar herramientas de IA para realizar parte de su trabajo de manera más rápida, pero eso no significa necesariamente que toda la profesión vaya a desaparecer.
Por eso, el debate laboral de la próxima década no será simplemente “humanos contra máquinas”, sino quiénes consiguen adaptarse mejor a un entorno en el que la inteligencia artificial se convierte en una herramienta cotidiana.
¿Cuántos empleos habrá en Estados Unidos en 2035?
Las proyecciones generales de la BLS muestran que el empleo total en Estados Unidos pasaría de 170,3 millones de puestos en 2025 a 176,2 millones en 2035, un crecimiento de aproximadamente 5,9 millones de empleos.
La agencia prevé además un crecimiento especialmente fuerte en sectores como la salud, los servicios científicos y técnicos y distintas áreas relacionadas con las tecnologías digitales y la inteligencia artificial.
Esto refuerza la principal conclusión del estudio: la IA no está dibujando necesariamente un futuro sin empleo, sino un mercado laboral en el que algunas tareas serán automatizadas mientras otras profesiones ganarán importancia.
La gran pregunta para los trabajadores
El nuevo mapa laboral de Estados Unidos deja un mensaje que puede extenderse mucho más allá del país: la profesión no siempre determina el riesgo; las tareas que la componen pueden ser mucho más importantes.
Los trabajos basados en operaciones repetitivas, introducción de datos, procesamiento de documentos y determinadas funciones administrativas están entre los que enfrentan mayores presiones de automatización.
Al mismo tiempo, las ocupaciones que requieren conocimientos especializados, creatividad, toma de decisiones, habilidades interpersonales o interacción física con el mundo real pueden combinar el trabajo humano con herramientas de IA sin desaparecer necesariamente.
La revolución de la inteligencia artificial, por tanto, ya está comenzando a reorganizar el mercado laboral. Para los trabajadores estadounidenses y, cada vez más, para los de otros países, la capacidad de aprender nuevas herramientas, adaptarse y complementar la IA podría convertirse en una de las habilidades más importantes de la próxima década.
La BLS continuará actualizando estas proyecciones y ha señalado que las próximas estimaciones, correspondientes al periodo 2026-2036, serán publicadas en 2027.

