El presidente Javier Milei volvió a colocar a las Islas Malvinas en el centro de la agenda argentina. Durante una cadena nacional emitida este jueves 3 de septiembre, el mandatario fue categórico al defender el reclamo de soberanía y afirmó: “Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho, no hay discusión al respecto”.
El mensaje, grabado en el Salón Blanco de la Casa Rosada y acompañado por todo su Gabinete, estuvo centrado en la disputa con el Reino Unido y en las medidas que el Gobierno argentino pretende adoptar frente a la explotación de recursos naturales en las zonas que Buenos Aires considera bajo su reclamo de soberanía.
Milei endurece su postura por las Islas Malvinas
En el comienzo de su discurso, el jefe de Estado sostuvo que las islas forman parte de la historia territorial argentina y cuestionó la presencia británica desde 1833.
Milei también rechazó que los habitantes de las islas puedan invocar un derecho de autodeterminación para definir el futuro del territorio. Según su planteamiento, la cuestión debe resolverse entre Argentina y el Reino Unido mediante los mecanismos diplomáticos correspondientes.
El Presidente pidió, además, que la cuestión Malvinas sea asumida como una política de Estado y que el reclamo permanezca por encima de las diferencias entre los distintos sectores políticos.
“Malvinas es el futuro”, sostuvo Milei al remarcar que Argentina necesita fortalecer su peso político, económico y militar para sostener sus reivindicaciones.
Milei apunta al proyecto petrolero Sea Lion
Uno de los principales motivos de preocupación expuestos durante la cadena nacional fue el avance del proyecto Sea Lion, vinculado con la exploración y futura explotación de petróleo en aguas próximas a las Islas Malvinas.
Milei afirmó que el Gobierno detectó que el proyecto tiene previsto avanzar hacia la explotación offshore durante los próximos meses y advirtió sobre el potencial impacto que tendría sobre los recursos hidrocarburíferos de la zona.
La cuestión petrolera se convirtió así en uno de los principales argumentos de la nueva estrategia argentina. El Gobierno considera que las actividades unilaterales de explotación de recursos en el área en disputa contradicen el reclamo argentino y las resoluciones internacionales que promueven una solución negociada.
🇦🇷 | AHORA: Presidente argentino Javier Milei: "Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho". pic.twitter.com/HXJeL96t6l
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) September 4, 2026
Argentina prepara sanciones contra empresas
Como parte de la respuesta, Milei anunció un endurecimiento de las sanciones contra compañías que participen en actividades vinculadas con la explotación de recursos en las Malvinas sin autorización argentina.
El Ejecutivo también anticipó cambios para acelerar los procedimientos sancionatorios y nuevas exigencias para empresas relacionadas con operaciones hidrocarburíferas.
Además, el mandatario aseguró que la Cancillería argentina ya envió cerca de 180 notas de desaliento a empresas y a más de 29 países relacionados con distintos proyectos en las islas.
Nueva base naval en Tierra del Fuego
Otro de los anuncios centrales fue la construcción de una base naval en Tierra del Fuego, con la intención de reforzar la presencia argentina en el extremo sur del país.
Milei señaló que la infraestructura permitirá fortalecer las capacidades argentinas en el Atlántico Sur y avanzar hacia un polo logístico de relevancia estratégica.
La medida forma parte de un paquete más amplio que incluye recursos adicionales para el área de Defensa y mecanismos destinados a mejorar la protección de los espacios marítimos y aeroespaciales argentinos.
Proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía
El Presidente también anunció el envío al Congreso argentino de un paquete de iniciativas destinadas a fortalecer la defensa de la soberanía.
Entre las propuestas figura la creación de mecanismos de coordinación entre organismos estatales y un Consejo de Seguridad Nacional, con participación de distintas áreas vinculadas con defensa, seguridad y política exterior.
A diferencia de una medida ya vigente, estas iniciativas forman parte de los anuncios del Ejecutivo y deberán avanzar por los canales institucionales correspondientes.
Chile respalda el reclamo argentino por Malvinas
La cadena nacional de Milei se produjo pocas horas después de su encuentro con el presidente de Chile, José Antonio Kast, en Santiago.
Tras la reunión bilateral, Chile ratificó su respaldo a los “legítimos derechos de soberanía” de Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
El Gobierno chileno también respaldó la necesidad de que Argentina y Reino Unido retomen las negociaciones para buscar una solución pacífica y definitiva a la disputa, en línea con las resoluciones de Naciones Unidas.
En el mismo entendimiento, ambos gobiernos reafirmaron que el régimen jurídico del Estrecho de Magallanes está determinado por los tratados vigentes entre Argentina y Chile, que reconocen la soberanía chilena sobre la totalidad del estrecho.
Trump vuelve a poner a las Malvinas en el escenario internacional
La ofensiva diplomática de Milei ocurre después de las declaraciones de Donald Trump, quien abrió la posibilidad de revisar la posición estadounidense respecto de la disputa por las Malvinas.
Consultado sobre el tema, el presidente de Estados Unidos respondió que su administración revisa sus posiciones y que esta cuestión era “solo una de muchas”.
Sin embargo, este planteamiento no equivale a un reconocimiento de la soberanía argentina sobre las islas. La declaración de Trump fue presentada como una posibilidad de revisar la postura de Washington y se produjo en medio de las diferencias entre Estados Unidos y Reino Unido por cuestiones de defensa.
Malvinas vuelve al centro de la política exterior de Milei
Con su mensaje, Javier Milei buscó convertir la cuestión de las Islas Malvinas en una estrategia de largo plazo que combine diplomacia, defensa y protección de los recursos naturales.
El Gobierno argentino tendrá ahora que avanzar con las medidas anunciadas, mientras las iniciativas que requieran aprobación legislativa deberán ser debatidas en el Congreso.
Por lo pronto, el Presidente dejó clara su posición: “Las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho”, una definición que volvió a colocar la disputa de soberanía con Reino Unido en el centro de la agenda internacional argentina.

